Frente a sus ojos allí mismo cerca del estero, pasaba el caño que traía el barro con las tierras raras, desde la mina a cielo abierto, hacia los barcos que lo aguardaban al costado del rio lejano, para llevarlo a países más distantes aun. Sin lugar a dudas era el barro, de donde salía lo esencial de la vida moderna, toda la electrónica, la computación, los satélites, los celulares, y los componentes micros que cuidaban de nosotros y también celular y computadora mediante, nos comunicaban -según se dice ahora- más que nunca en la historia de la humanidad. Volvió a mirar el caño y esa grieta que había en un costado del mismo, de donde gota a gota se perdían parte de las tierras raras, que iban a caer sobre el agua del estero de manera rítmica y constante sin detenerse un segundo, como pasa el tiempo y pasa la vida. Por un momento a través de la grieta, no vio que caían partículas de tierra húmeda, sino imagino que del caño se desprendían al estero, corporizándose en el aire televisores, GPS, notebook, computadoras, celulares, smart thones, I Pad, satélites e inmensos cohetes teledirigidos con cabeza nuclear, todos ellos se perdían rumbo a los mercados al tocar el agua, convirtiéndose en círculos concéntricos, uno a continuación del otro, como en el infierno del Dante, se acomodaban los espectros de la caracterología humana. El ultimo artefacto que vio aparecer, que se deslizo del barro por la pequeña grieta, era un I Book, en su opaca pantalla de vidrio que el creyó era de papel -tal la técnica- leyó sorprendido un breve texto “Este es el barro del progreso, para ser feliz ¡Únete a nosotros!” Algo lo llevo a tomar esa decisión, nunca se sabrá si por voluntad propia o presión social, pero de pronto, se arrojo al agua del estero y desapareció, dejando sobre la superficie el circulo mas grande, que al decir de Heráclito, era aquel que contenía a todos los barros de la humanidad, dado que quizás el barro sea un niño que juega con la muerte.
domingo, 11 de marzo de 2012
AUTOR,PERSONAJE Y ALGO MAS
Él era el personaje de otro autor, pero plagiado por el eterno desconocido que busca en la copia sobresalir del resto, por lo tanto, se encontraba perdido en un pobre texto y resignado a su suerte, igual se preparo de la mejor manera posible para seguir formando parte de él, porque después de todo, su vida se desenvolvía entre palabras y solo a ellas, podía responder. Así las cosas, el cuaderno de la escritura que iba dando forma a la historia de la cual formaba parte, estaba abierto sobre una mesa de café, el que escribía no se hallaba en ella y las hojas, movidas por la brisa de la tarde continuamente se iban desplazando de posición, mostrando las palabras de las distintas situaciones debido a las cuales como personaje, el formaba parte del relato de aquel autor desconocido. Al lado del cuaderno, un pocillo de café a medio tomar y un vaso de agua y todo el sentido humano alrededor, mostrando que el texto existía, porque alguien siempre en todo momento lo leía, aun en los instantes difíciles de la vida, cuando el alma acude a él en busca de respuestas, a la pregunta que la existencia nos plantea. Volvió de nuevo impulsado por la brisa, el personaje, a la ultima hoja del cuaderno escrita y quedo en el mismo plano que la tapa de la mesa…Distintos continentes -divago entonces- al verse en su mundo acostumbrado, el del papel y la tinta y mas allá lo desconocido, la fría madera, el blanco pocillo y el vaso transparente que la luz atravesaba, que mundo irreal pensó ¿Como podrán vivir en el los escritores? Es algo que no me explico ¡Es tan hermoso el papel! Las letras, las aventuras que jugamos y vivimos, a medida que la pluma de quien nos escribe corre, que no puedo entender lo que de aquí veo, seguramente en ese otro mundo los que allí viven nos escriben, con el fin de hacer realidad la vida imaginada que soportan…Así hablando se detuvo en la luz y el resplandor del vaso y observo un nuevo detalle que estaba ocurriendo, ya la luz no atravesaba el liquido, sino que se mezclaba con este y juntos agua y luz, formaban un remolino que empezó a girar cada vez más velozmente y a medida que lo hacía, iba dando forma a la figura fina y delgada de una mujer hermosa, que cruzando el plano de la mesa y siguiendo el margen de la hoja, se transformaba en frase, palabra y misterio, rodeando al personaje con sus profundos ojos y su personalidad inquieta, mientras que su voz en un suave murmullo le explicaba. Vengo de un mundo donde no hay letras ni palabras, ninguna acción se cuenta, no existen en el personajes ni escritores, solo seres que alejados del tiempo y el espacio, inmutables en su esencia, indiferentes a cambio estructural alguno, solo piensan. Fui yo la única de todos ellos, que no puedo entender porque -aunque antes todo lo pensaba- tuve un cambio y motivada por el, deje la dimensión correspondiente, atravesé lo humano y termine hecha presencia en un relato, mezclada en el laberinto de letras casi sueltas para esperar tan solo, que a aquel que nos maneja, se le ocurra una hermosa historia de amor entre nosotros…Dejo de hablar y lo miro de nuevo, el la tomo en sus brazos y la beso dulcemente mientras le decía, la está escribiendo.
martes, 21 de febrero de 2012
LO QUE INTRIGA
En el silencio del cuarto ambos hablaron y las voces llenaron el lugar tan silencioso, que se podría muy bien pensar que nadie en el hubiera estado. Fue ella la primera que se hizo escuchar.
--Ha llegado el momento.
--Así es, llego el momento que esperábamos, hacelo entrar.
Ella obediente se levanto y abrió la puerta de la habitación, el momento entro y cerro tras de sí.
LO QUE SE QUIERE IGNORAR
El joven solo en la playa veía perderse el circulo solar ¡Fuego puro! Mientras lentamente se hundía en el horizonte tomado por las aguas del inmenso mar, exhalo un suspiro y pensó…!Que bello es morir para nacer de nuevo cada día¡ Una gaviota, la ultima de todas la que esa tarde estuvieron planeando con sus alas por la costa, se le acerco y le dijo.
--Cuando mueras, será por única vez.
LO QUE SE VE Y SE CREE QUE ES
Él le dijo
--Me permite quiero decirle algo.
Ella respondió.
--No, no le permito, porque si lo hago usted sabrá quien soy y no quiero, que alguien sepa que no existo.
LO QUE SE IMAGINA TENER Y NO SE TIENE
Busco apurado algo en su bolsillo cuando lo encontró, se dio cuenta que no tenia bolsillo alguno.
CUANDO VAMOS SIN SABER
Le explicaron que el camino era muy largo y quizás por eso, hacía mucho tiempo que estaba caminando, lo que ella no sabía, que se olvidaron de decirle que era imposible llegar.
SI
Si la vida es un soplo y el tiempo que dura un suspiro. Lo terrible de esto es que no somos aire.
lunes, 13 de febrero de 2012
¿ADONDE VOY?
Caía la tarde y sus pies desnudos, caminaban por la orilla del mar como si fueran elementos independientes de su cuerpo, estos y su deseo, lo llevaban entre la humedad de la arena y la insostenibilidad del agua -que al cruzarse en su camino le retiraba el suelo donde pisaba- hacia un lugar incierto, sabia el recorrido pero no conocía el final, la playa casi desierta era como su vida y el inmenso mar, cuya superficie ora ondulante ora plana significaba para él, la imagen misma de lo imprevisto, de la casualidad, de aquello que nos aborda por detrás cuando menos lo esperamos, le daba la sensación de que nunca llegaría a donde debía ir y que todo era un sueño, producto de su mente fantasiosa. La discusión de las gaviotas se daba sobre su cabeza y las redes de los pescadores, le parecían tamices por los cuales su vida de improviso fuera a desaparecer, alguna que otra barca se bamboleaba en la costa, atada su libertad al destino de la pesada ancla que la mantenía aferrada a un lugar, que el azar o la rutina dispuso, más allá de los deseos de la nave, de volar sobre las aguas rumbo al horizonte, esa línea donde parece que termina el mundo y los hombres, las barcas y las cosas, caerían libremente sin baranda que las contenga rumbo a su destrucción. Esa quizás sea la muerte pensó, el instante en que venga hacia nosotros el horizonte y debamos partir ¿No sería que estaba partiendo y no se daba cuenta? ¿Acaso su caminata de esa tarde no tenía mucho que ver con el final de su vida? ¿Adonde iba? ¿Quién le pidió que fuera? ¿Porque la playa, que nunca la recorría?
Además, casi desnudo, algo extraño en el, dado que su vergüenza siempre le impidió mostrarse de malla en un lugar abierto, a pleno mar, cruzándose a menudo con la mirada de algún que otro pescador desconocido que lo interrogaba sin hablar. Escucho el ladrido de los perro al invadir su territorio y noto como cada vez, había menos arena y más agua, la senda, el espacio, la avenida adonde se internaba mas y mas, se hacía peligrosamente delgada y pronto vio, que el paisaje se le había vuelto desconocido para él y ya el hilo de costa que transitaba, se encontraba encerrado entre el mar y los altos e inaccesibles acantilados que surgían a su izquierda imponentes, entre las ultimas luces del atardecer. Sin darse cuenta se vio así empujado por la fuerza de la marea contra las rocas y pronto su cuerpo al caminar, empezó a sentir en su propia carne el filo de las piedras, ya no había más arena , mas playa y andar se hacía cada vez más dificultoso, porque el agua le iba ganando la altura de las piernas y así fue como le llego a la cintura y lo arrojo en ella, lo hizo flotar como un tronco a la deriva, no ofreció resistencia, un único pensamiento estaba fijo en su cerebro ¿Adonde voy? Su cuerpo quedo boyando hasta que desapareció, solo entonces fue noche completa y ninguna gaviota voló en círculo sobre él.
miércoles, 11 de enero de 2012
LA CONSECUENCIA
--Hay un sinfín de oportunidades y dicen que “El mundo es ancho y ajeno” Pero no siendo tuyo y a la vez inconmensurable en cuanto a la comprensión que de el puedas tener, igualmente, estas en condiciones de encontrar tu lugar, tu cobijo, el hueco desde el cual puedas incluirte en el mapa social que te haya tocado en suerte, estés donde estés, nazcas donde nazcas tendrás un lugar para vos, solo ese es el sitio que te corresponde y esta marcado por tu carácter y tu personalidad y aunque no quieras buscarlo, aunque torpemente insistas en ocupar otro espacio, en función del deseo que está más allá de tu carácter y personalidad, todo será en vano, como la esfera que rueda, un día inevitable, caerás en el agujero que exactamente te contenga, para bien o para mal serás el que viniste para ser, aunque esto te suene fatalista y muy determinante, así se observa que es el destino de las cosas en este mundo que vivimos, estar en lo alto o en lo bajo, según sepa aprovechar las circunstancias aquel que nació preparado para ello….
Así hablo el Chaman, el Elegido, aquel que tira los dados de siete caras sobre la mesa de tres patas, en la carpeta de raíz de nogal en la que brillan dibujadas con cenizas de un fuego muy reciente, las sendas incomprendidas de una vida humana y muy lejos de allí, en el lugar donde la esfera de la tierra esconde sus misterios, la vida otorga y quita cualidades y atributos sin importarle nada, mecánicamente, como lo hace una reacción química, según sean los componentes de aquellos que van a dar formas a ella y se vayan presentando. Ya se alejaba el Chaman el rostro hacia el camino, cuando se volvió de pronto y suavizó su gesto, mientras se le oyó decir.
--Desde siempre el orden de las cosas es el azar y vos sos, la consecuencia de un golpe de dados.
Así hablo el Chaman, el Elegido, aquel que tira los dados de siete caras sobre la mesa de tres patas, en la carpeta de raíz de nogal en la que brillan dibujadas con cenizas de un fuego muy reciente, las sendas incomprendidas de una vida humana y muy lejos de allí, en el lugar donde la esfera de la tierra esconde sus misterios, la vida otorga y quita cualidades y atributos sin importarle nada, mecánicamente, como lo hace una reacción química, según sean los componentes de aquellos que van a dar formas a ella y se vayan presentando. Ya se alejaba el Chaman el rostro hacia el camino, cuando se volvió de pronto y suavizó su gesto, mientras se le oyó decir.
--Desde siempre el orden de las cosas es el azar y vos sos, la consecuencia de un golpe de dados.
EL NO ESTAR
La mañana de la tarde en que paso yo había estado ausente, sino tal ves hubiéramos hablado, quizás algo me habría comentado que me haría a mi comprender lo que pasaba o mejor dicho, lo que iría a pasar, pero el destino lo quiso así, yo no estaba esa mañana y a la tarde -me cuesta recordarlo- ella se mato.
lunes, 12 de diciembre de 2011
UN ESTILO
Lo vio y fue una sorpresa para ella, en el conjunto de gente que esa tarde caminaba por Cabildo, enseguida despertó su curiosidad y lo observó sin prejuicios, humanamente, como siempre le gustaba fijar su atención en las personas que la rodeaban, el personaje que la atrajo, se encontraba totalmente desaliñado, con su barba y pelo que pedían después de mucho tiempo, ser atendidos por un peluquero generoso, su ropa iba, desde el andrajo al jirón de tela formada por atuendos varios, que vestían a un ser alto y desgarbado, erguido entre la multitud, desafiante a todos, cuyos ojos fríos y distantes, miraban hacia adelante sin ver a nadie, solo el camino que se encontraba decidido a seguir, su paso enérgico hizo que pronto, demasiado pronto para el gusto de ella, se perdiera entre la multitud de extraños e indiferentes que esa tarde como tantas caminaba por la avenida, un detalle en la vestimenta de el -si a eso se le podía llamar vestimenta- la angustió más todavía, caminaba descalzo, sus pies desnudos pisaban el suelo cual si estarían enfundados, en los mejores zapatos de marca que se pudieran usar, pies por tal circunstancias, manchados de suciedad y lastimados; se dijo a si misma que al menos debería paliar en algo ese sufrimiento extra que el llevaba consigo, en el ignoto camino de su vida y resuelta a solucionarlo, le vino a la cabeza los pares de zapatillas que su hijo tenía guardados sin usar, un grandote que el número que calza por lo que habia visto, le vendría bien al hombre de la calle ¡Ya esta! Se decidió por eso y miró el reloj, las cinco de la tarde y el lugar, la Avenida Cabildo entre Mendoza y Olazábal, por aquí pasará todos los días pensó, es su camino, su rutina, mañana entonces vendría con las zapatillas y lo esperaría pasar, siguió caminando un rato más por la avenida y volvió a su casa. Al otro día esperó con ansiedad que se hagan las cuatro de la tarde y en una bolsita, puso las zapatillas de su hijo y presurosa temiendo perder la presencia del vagabundo, fue a caminar por la Avenida Cabildo, camino, dio vueltas de Monroe a Juramento y de Juramento a Monroe y nada, el vagabundo brillaba por su ausencia, viendo que ya era mas de la seis de la tarde y estaba cansada y seguro no lo encontraría, se acercó a un puesto de diarios y trató de averiguar algo.
--Mire señor -preguntó al diariero- los otros días vi caminar por aquí a un mendigo muy mal vestido y quería darle algo de ropa ¿Hoy no lo vio pasar?
--¿Es un joven alto y flaco que va descalzo?
--Si ese.
--Si señora hoy pasó, pero más temprano, es cuestión de suerte encontrarlo, nunca pasa a la misma hora, más que de suerte es tener paciencia.
--Si claro, gracias.
--No hay porque señora.
Los días fueron pasando y ella llevando las zapatillas de su hijo, en la bolsa que su mano apretaba con temor a perderlas y el vagabundo, el motivo de sus preocupaciones no aparecía, hasta que una tarde comienzo del final de su obra de caridad, de su deseo de hacer el bien lo vio, venia hacia donde ella estaba desde Olazábal, con rumbo a Mendoza, caminando raudo y ausente como siempre, como siempre descalzo y lastimados sus pies sin importarle nada, no esperó más y dándose cuenta que esta, era la única oportunidad que tenía de llevar a buen termino lo que se habia propuesto, decidió encararlo y allí nomás se le cruzó en la vereda, obligándole a que se pare y le preste atención, los ojos del joven dejaron de mirar hacia lo lejos y por un momento se encontraron con los de ella, aprovechando esta circunstancia, ella se decidió a hablar.
--Perdón, la verdad que me apena verte caminar descalzo, lastimarte los pies, entonces pensé en que mi hijo tiene muchas zapatillas y te traje un par, para que lo uses y puedas caminar calzado y no te lastimes tanto.
A medida que hablaba le dio la bolsa con las zapatillas dentro, el la tomo y abriéndola saco las zapatillas y con el par en sus manos, las estudió por unos minutos que a ella le parecieron siglos, después volviéndose y a medida que introducía las zapatillas en la bolsa le dijo, mirándola a los ojos y con una vos indiferente
--Estas zapatillas no me gustan, no son de la marca de mi agrado, yo prefiero las de la competencia ¡Tómelas! No las quiero –y al mismo tiempo que esto decía se las devolvió-
Ella parada en medio de la vereda pasó de la compasión a la indignación.
--¡Pero infeliz! ¡Preferís caminar descalzo y lastimarte los pies! Antes de ponerte unas zapatillas que no son de la marca que quisieras usar ¡Estas loco!
El la miró con la mirada de siempre, fría y distante y antes de comenzar su marcha compulsiva, propia de su personalidad, le respondió mientras se alejaba y perdía entre la gente.
--Usted no entiende, es una cuestión de estilo.
Ella sola y asombrada con la bolsa en la mano, no pudiendo evitar los empujones de la gente que apurada quería llegar a cualquier lado, lentamente busco el camino que la llevaría a su casa.
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