Siempre me atrajo la palabra escrita, deje lo
hablado de lado y me asusto el silencio. El misterio de las grafías, me fue
llevando curiosamente por el tiempo a través del mundo desconocido de lo
literario, ¿Hará mil años? ¿Será cierto? que aprendimos a dibujar signos que
unidos, pasarían a ser la representación visual de lo que hablábamos ¿En que
momento un deseo del alma? ¿Un grito del corazón? ¿Un odio? Cual tormenta
desatada, se convirtió en dibujo de tal manera, que todos entendieran que
pasaba y además de eso, que la posterior humanidad supiera que fue lo sucedido,
halla en el pasado escrito de las cosas, que nunca volverán a repetirse como
hechos, pero si, como dibujos volcados sobre el texto, que vayan dando forma,
mediante símbolos inventados ¿Por quien? a las palabras. Escribir, se me hace
similar a la construcción de una casa, cada grafía es un ladrillo, cada montón
de ellas una habitación, muchísimas, una estructura que una ves terminada, nos
será permitido retocar, revocar, sacar o colocar nuevos ladrillos, anular
otros, para darle al fin la forma definitiva que deseamos el edificio tenga. Es
mas, soy un convencido que la escritura viene de la magia de lo desconocido,
que existe dentro de la mano que la escribe, que es un misterio y no se puede
develar, es mas, pienso que la interpretación exacta del destino es el texto,
la ininterrumpida alineación de grafías detrás de una línea conductora, donde
todas ellas se acomodan al azar, que es quien las dirige. De nuestra pluma
brota un devenir continuo de dibujos, que nos han sido dado, a través del
tiempo en función del pasado y a los cuales, nos entregamos sin saber nada, en
el mas absoluto secreto que el texto nos impone, ¿O acaso el que escribí,
entiende realmente como aparecen en su pluma, o sobre las teclas del ordenador,
las grafías que forman las palabras, que van dando curso a su relato? Nada
sabrá de el hasta que lo tenga terminado. El destino, la grafía como
manifestación visual de él, de el azar y el texto, forman el camino, el riel,
sobre el cual marcamos el paso de la vida, somos sin ser, pero lo dejamos
escrito, para que otros crean que fuimos, así se mantiene la magia, escribir
también es pintar, las plumas son pinceles, el abecedario colores y las
palabras, acuarelas que sobre el lienzo del blanco papel, crean el paisaje, el
dibujo, la sensación de mundo que nos da el nuevo espacio, que ocupan las
grafías de un texto diferente, que acaso nunca sabremos cómo fue hecho. Yo creo
que solo existen las grafías. Millones de ellas por cada una de las manos que
las sueltan, vuelan por el cielo y recorren el tiempo, pienso… me detengo un segundo
en el correr de la pluma y entonces encuentro, que bienvenida sea la
ortografía, porque ella a hecho –no se si ella o el azar que todo lo conduce-
que esas manos cuando escriben y sueltan las grafías, al soltarlas las combinen
de tal manera, que caigan iguales y así puedan comprenderse, los textos por
ellas originados. Pero nada mas, -que quizás sea mucho e inesperado- lo otro,
es el correr de la pluma, es la palabra, es el dejarse llevar por un camino, el
marcado por cada renglón del texto, rumbo al final, rumbo a la casualidad tan
cerca de ¿Por qué escribí esto? Que me resulta el dibujo inesperado, de una
mancha de tinta, sobre un papel blanco apretujado. Creo que escribir es un
conjuro, la pura magia de las letras, ordenadas tras un hilo conductor, que no
es el nuestro, sino el presagio que nos ofrece el propio texto.
martes, 8 de enero de 2013
domingo, 6 de enero de 2013
DEBERIAMOS HABLAR
Andrés
quería explicarse lo que paso, pero no podía entender el porqué de todo
aquello, su relación con Beatriz, había sido muy buena hasta el momento, en que
le dijo que la amaba, pero que no estaba dispuesto a tener una vida en pareja
con ella todavía, dado que eso seria, ceder su libertad y no se encontraba en
condiciones, de asumir responsabilidades que a su criterio, irían en perjuicio
de aquella. Beatriz no dijo nada, lo miro y se puso a caminar nuevamente por el
lago, rumbo a la parada del colectivo, que la llevaría a su casa.
--¿Te
acompaño?
--No
prefiero ir sola, después hablamos.
Desde
entonces ese después, se convirtió en un tiempo que el ya no manejaba, solo le
restaba esperar un llamado, un mail, que ella debía enviar, pero que no llegaba
nunca. Así pensaba hoy, caminando solo
por el mismo lago, donde tiempo atrás se habían separado. Es la peor de las
ausencias -se dijo- la ausencia, del que sin manifestar que se va se lo espera
sin que vuelva, evidentemente, estuvo mal en ser sincero, quizás debió mentir,
decir más adelante estoy dispuesto, pero tenemos que planear como, sería
conveniente esperar hasta afianzarnos más económicamente ¡Pero no! Fue un estúpido
y se lo demostraba la actitud de Beatriz para con él, que no contestaba sus
llamadas, no respondía sus mail, tampoco pudo cruzarse con ella, en ningún
lado, hasta recurrió a amigas comunes, pero nada, debía aceptar con dolor, que
todo se acabo ¡ Cuanto cuesta entender, lo que no queremos saber que haya
sucedido! Lastimado, herido por la
ausencia, en soledad consigo mismo, se sentó en un banco del paseo y decidió
dar vuelta la página, no podemos poner en la balanza pensó, las malas y buenas
cosas del ayer, que vivimos con un amor pasado, suponernos victimas, cuando
ambos fuimos culpables, si ella me dejo, yo construí el momento para eso. Se
encontraba en un estado, entre filosófico y nostálgico cuando vio, que una de
las tantas personas que caminaba por el lugar, era Marta, amiga de Beatriz,
venia sola aparentemente, con el único motivo de gozar el hermoso día de sol,
dudo un momento, pero decidió abordarla, no podía dejar pasar así porque si,
una oportunidad mas, de ver que estaba pasando con Beatriz. Se levanto y camino
un trecho, hasta acercarse a ella
--Hola
Marta ¿Como te va?
--Que
tal Andrés !Que sorpresa¡ Vos por acá?
--Salí
a caminar un poco, ¿Puedo acompañarte? ¿Tenes algún inconveniente?
--No
para nada, mejor que nos encontramos, así no camino sola, ¿Que es de tu vida?
--De
mi vida, complicada, inmerso en la duda podría decirte, que aunque no pueda
creerlo, no consigo sacarme a Beatriz de la cabeza.
--Entonces
esperas que a tu cabeza, yo te la acomode un poco, para que tu duda deje de
serlo y se convierta en algo con certeza?
--Mira
no sé, solo me interesa comprender que piensa ella de lo que paso entre nosotros,
quizás mejor, debería preguntarme, ¿Si paso realmente algo?
--Creo
que paso mucho entre ustedes, le critico a Beatriz, que se halla enculado y no
te hable más y se crea con la razón absoluta, pero así son las cosas.
--¿Que
cosas?
--Las
cuestiones del amor, las consecuencias del capricho, el orgullo de no poder
hablar con el otro, porque consideramos que pisoteo nuestra ilusión, no le
damos posibilidad de llegar a un acuerdo, en una discusión mano a mano, de lo
que fuimos y podemos ser como pareja.
--Tenes
razón es cierto, ahora te pregunto,
¿Puedo yo ser el artífice de esa discusión? Tan lógica que vos planteas,
sinceramente, tengo mucha necesidad de hablar y sobre todo, sentarme con
Beatriz para conversar sobre nosotros, es más, te lo voy a decir, darnos una
nueva oportunidad, pero lo cierto, es que no sé cómo hacerlo y ella tampoco, muestra
ganas de volver a tener un mínimo dialogo conmigo, para ver de como arreglamos
lo nuestro, de forma tal que podamos seguir estando juntos.
--¿Vos
la llamaste, después del lío que armaste?
Diciendo que la querías, pero no estabas dispuesto a formar pareja con
ella.
--Algunas
veces, después no le hable más, pensando que la había lastimado y no me correspondía,
romper el silencio que por mi culpa, ella se había impuesto
--¡Pavadas! Se calentó por lo que dijiste, tu
imagen de compañero se le vino al suelo, siempre le demostraste cariño,
comprensión, se que estuviste al lado de ella en todo momento que te necesito,
entonces, a que viene todo esto ¿Cuanto
hace que estaban saliendo?
--Cuatro
años.
--¿Te
parece poco?, Para tirar por la ventana, un papel arrugado que fue fruto de la
escritura de sus sueños, no Andrés, debes tratar de luchar para salvar tu
pareja si verdaderamente la queres. Me parece, que el principal error de
ustedes es la incomunicación, a la que ambos se han sometido, tienen que volver
a sentarse y arreglar su situación, eso es lo que pienso, es más, si me pedís
un consejo te diría llámala, creo que aceptaría hablar.
--Supones
Marta, que estaría dispuesta a escucharme, darme la oportunidad de volver a vernos,
decirle que la libertad, es estar junto al ser amado?
--No
solo lo creo, estaría por afirmar que en el fondo, ella también aunque orgullosa,
está esperando ese llamado, debes hacerlo Andrés, será bueno para los dos.
--Pensándolo
bien la falta de dialogo, es lo que me ha metido en este berenjenal, estás en
lo cierto, la voy a llamar, para tratar de salvar nuestra pareja, porque como
te explique, no puedo sacármela de la cabeza, me doy cuenta que quiero estar
con ella.
--Entonces
para que esperar más, comunícate uno de estos días, estoy segura que todo se va
a arreglar
--Gracias
Marta, es lo que voy a hacer, que macana, no me di cuenta que se está haciendo noche,
estuvimos conversando mucho, ¿Queres que te acompañe a tu casa?
--Vamos
no hay problema.
Se
alejaron a la búsqueda del colectivo, un tiempo después, Andrés despedía a
Marta en la puerta de su casa, más feliz que nunca se encamino a la suya. Marta
subió a su departamento, saludó a su madre y se encerró en su dormitorio, saco
el celular.
--Hola
Beatriz,
--Si
Marta ¿Como fue?
--Todo
bien, tal cual lo pensamos, en uno de estos días te llama.
--Así
espero, que suerte, chau.
UNA INCOGNITA
--Porque sos un hombre, me deberías cuidar y
proteger.
--Soy un hombre, pero ni te protejo, ni te
cuido.
--Deberías ayudarme, en las tareas del hogar.
--No te ayudo.
--Es necesario que te preocupes más, por los
chicos, que sepan que tienen un padre.
--No se ser padre.
--He tenido, dos partos y no has estado
conmigo, siempre que voy al medico, o al hospital, debo ir sola, o con una
vecina, si es de urgencia.
--No puedo entrar a un hospital, me da miedo,
me descompongo.
--Me gusta salir, ir a fiestas, reuniones,
desde que me case con vos, nunca más hice nada de eso.
--Soy tímido, no me gustan las fiestas,
tampoco bailar, no soy sociable.
--De vacaciones que me acuerde, desde que te
conocí, tampoco jamás fuimos.
--Tengo miedo de salir, vos lo sabes, salvo en
casa, en ningún lugar estoy tranquilo.
--He perdido un montón de amigas, por tu
culpa.
--La gente me da fobia, no puedo ir a comer a
otra casa, ni que vengan a la mía.
--Sabes y así sucede, que el trabajo que
haces, es muy sencillo, tus sueldos siempre fueron muy bajos, no aportas el
dinero necesario, si no trabajo yo, este hogar se hunde.
--Soy cobarde y tonto, si queres que te diga,
también fóbico, me da miedo tomar responsabilidades, por eso siempre busco
trabajos tan vulgares.
-- Mandamos los chicos al colegio, comemos y
no me das el mínimo gusto, nunca me llevaste a comer afuera, ni al cine.
--Ni te llevaré, vos lo sabes, me da miedo el
comer fuera de casa, o salir, e ir al cine.
--Eres celoso, no me dejas usar ropa, que
según vos, despierte las miradas de otros hombres.
--Tenes razón, no me gusta que vayas escotada,
ni con pantalones justos, ni con tacos altos. Ahora una pregunta, que hace
tiempo pienso y no la entiendo.
--¿Cuál?
--¿Por qué estas conmigo?
jueves, 3 de enero de 2013
FIGURA DE MUJER
Maguid
me tira un cambio, un nuevo secreto tal vez de un antiguo texto, perdido en el
pasado. Juancho mi lector, me lee apresurado, trata de interpretarme. Son las
cinco de la tarde, la hora del café, sentado en Átame Gabriela tratando de no
pelearme con el áspero cortado que me han servido, me encuentro ubicado en la ventana que hace ochava con el Parque
Virrey Loreto, observo las bellas
barrancas llenas de vegetación que hay en la plaza, la cantidad de perros que
en ella se encuentran, la gente que la atraviesa y los colectivos que transitan
a su alrededor, todo mezclado de mil maneras diferentes. En el interior del
boliche el mostrador dando toda la vuelta, cierra el lugar donde se despacha y
forma la barra, donde la gente habitué se reúne para contarse cosas y cambiar confianza con los dueños, al fondo,
los espejos, determinan el fin del local y unen al mostrador con la larga
vidriera que da sobre la calle Pampa,
mesas que pueblan el ambiente, donde se sientan parejas y solos, antiguos y
modernos con sus Notebook, seres humanos que sufren el pasado y velan el
futuro. Están los que hacen nada, quienes esperan, aquellos que huyen de un
lugar buscando lo mismo en otro, los que
rara vez se piensan amados y están los otros, los cancheros y felices aparentes
que siempre ríen y pareciera, viven dentro de un spot televisivo. Es un café,
cofre de juguetes varios, donde apilados por Laquesis, sufridos en silencio,
dichosos mientras gritan, divagan seres que ven pasar el tiempo. Bostezo, clavo
la mirada en el cielorraso, la bajo lentamente giro y quedo sumergido, en la
pantalla de la Notebook de una mesa vecina, brillante, me muestra la figura de
una mujer desnuda, sus ojos infinitos, las manos cruzadas sobre el pecho, su
delgado cuerpo, su oscuro y largo cabello acariciando una piel blanca. De
pronto me da miedo esa forma virtual, esa nada, que podría desaparecer con un
simple clic de maus, ya que tiene la virtud más que la virtud, la extraña
sugerencia de que absorbida por mi mente, pierde su condición de imagen virtual
y se convierte en una realidad, hecha
carne en mi pensamiento. Que es lo que me atrae? De esa figura plana y ausente
enmarcada en la pantalla fría, pienso, callo, observo. Maguid me dice: mira sus
ojos. Si, no cabe duda, esos ojos ausentes, sin mirada, parecen eternos en su silencio,
atraviesan mi vida hurgando mis palabras para desenterrar de ellas el pasado. Juancho,
mi lector apresurado, me dice que es una chica nada más. Yo la imagino como
Clotos, hilando el hilo de mi vida, diciéndome ya llegaste, ya falta poco, no
he arrollado todo todavía pero has usado mucho, cuida de ti el tiempo que te
queda. Quisiera levantarme, ir hacia la Notebook y clavar mis labios en los de
la imagen, para aspirar aquello que no existe. ¿Será Cronos nomás? Las formas
literarias que fueron construyendo mi destino? Estaremos los humanos, formados
por imágenes y palabras y hoy, el resplandor de ese destello, despierta
fantasmas ignorados? !No viejo estas equivocado! Me dice Juancho, mí texto es diferente,
yo soluciono esto con una relación sexual verdadera, por ahí va el relato. Es verdad,
a veces me equivoco pierdo la orientación de lo que escribo -le contesto- sale así,
sin rumbo cierto, mientras Maguid me lo dicta y Juancho lo lee, apresurado. Conseguir
la clave de Ariadna debería, para continuar en este laberinto, en donde las
palabras, son las sombras de las cosas, las imágenes, nuestro propio espejo que
nos mira. Pero no puedo apartarla, el relato se pierde entre sus dones, como
una Isis altiva en su poder y falta de amor en sus deseos, que buscara decirnos
nuevamente."Soy todo lo que existe, lo que es ahora y lo que será, ningún
mortal, a descorrido jamás, mi velo" Eso es, a lo que me hallo sometido,
sufro, por no entender cuál es el velo de la imagen de mujer de la Notebook, de
sus fríos ojos, de su quieta ausencia de los hechos, tal vez, de no tener la
inmanencia de ella y pertenecer, a lo eterno e inmutable. ¿Que estoy
contando? Espera dice Maguid, de lo
virtual salta a lo real, busca el bullicio del lugar, el sol, la risa, quizás
esto te oriente.
Puede
ser si fuera cierto, que muchos relatos ordenados están en el archivo de la
mente, pero no siempre es así, hoy se da lo contrario, hay una sola imagen
univoca en el texto, es la mujer desnuda, es su contacto visual y virtual al
mismo tiempo, hablar de ella sin nombrarla, penar, porque no existe, saber que
la miro en la Notebook de otra mesa. Juancho lector dijo.
--Estoy
en desacuerdo, según yo, me alejaría en procura de aventuras más reales, amores
juveniles, hay en este café chicas solas, con Notebook que no usan, deberíamos marcar
inicio y buscar sus tristezas, sus faltas, el porqué de sus vidas, un nuevo
sendero impondríamos al texto, necesitamos un argumento más real, soy joven
quiero joda.
Ante
estas divergencias, volvió Maguid, divino poder que revela lo que se debe
hacer, en cada caso.
--¿Porque
no te decides?
--Lo
que vos digas será Maguid.
--Cambia
el rumbo del relato, los distintos velos de mis textos, me dicen que en la mesa
de la Notebook y solo en ella, está el lugar de cambio por donde encontraras la
salida a este entuerto.
Mire
a Maguid, invocando al pasado, cuando el presente me resulta esquivo y fui tras
su consejo, en realidad el es yo en la escritura. Camine los pocos pasos que
nos separaban de la mesa, donde la imagen de la mujer desnuda lucia titilante
en la pantalla, mientras me acercaba,
interrogaba mi interior en procura de encontrar algo lógico, a lo ilógico de la
situación, quien estaba sentado a la mesa, leía un diario con atención, tratábase
de un joven alto y varonil.
--Perdón,
quisiera hablarte.-fue lo primero que se me ocurrió decirle- Levanto su frente sorprendido.
--¿Que
queres?
--Escúchame
por favor, solo necesito hablarte de algo que me intriga, una explicación para
la mujer desnuda que tenes en la pantalla de tu Notebook, me ha impresionado
desde que llegue al café, no puedo darme cuenta cual es su embrujo, pero lo
cierto que a partir del momento que pose mi mirada en ella, no puedo apartarla
de mis pensamientos Que es lo que me pasa? Solo vos me lo podes explicar, necesito entenderlo.
--
¡Ese es tu interés! ¿Si te digo no te
importa? ¿Armo un escándalo? ¿Llamo a la moza? ¡No te conozco!
--Un
momento, seguro que no me conoces, pero ambos tenemos algo en común, la mujer
desnuda, yo recién me he apasionado por ese misterio, como creo que vos lo
estas mucho antes que yo, por eso quiero la revelación del mismo, saber porque la imagen de esa mujer se apodero de mí y me
intriga tanto.
--Por
lo que veo te interesa demasiado, ¿Cuál
es tu nombre?
--Autor.
--Está
bien autor sentate a la mesa, quizás por la pasión que yo también poseo, te
entienda y acceda a develar el misterio de la imagen de mujer que ves en la
pantalla de mi Notebbok, me llamo Luis.
Retire
la silla frente a él y me senté, atento a todo lo que Luis dijera.
--Hace
tiempo más del que hubiera creído, soy pareja de la imagen, nos amamos, con un
profundo y loco amor, que nunca hubiera soñado tener por nadie, pero la imagen
es perfecta, salvo en un detalle, que es necesario saber, para aceptar el loco
amor que me atraviesa quizás porque no, sin que nunca llegues a comprenderlo.
--Precisamente
Luis me acerque a vos, para descubrir lo desconocido de la imagen, de eso se trata,
quiero conocer todas las causas y entender todos los hechos.
No
sé si el conocimiento te servirá de algo pero allá vos, para que sea más fácil
entender la atracción que la imagen nos produce ahí va el detalle, el punto
neural del asunto, la figura de la Notebook responde al nombre de Olga, es un travesti de
los bosques de Palermo, para verla y sentirla como hubiese querido sea,
mediante photoshop le saque los genitales,
¡Conforme!
--Si,
gracias.
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